Escrito el Domingo 5 de Octubre de 2008. por Francisco en Denuncias.

A nadie le gusta caminar por calles llenas de obstáculos, transitando alerta a cualquier sorpresa en el pavimento que nos pueda inundar de perfumes repugnantes, de olores tan desagradables como la caca de perro. Ese desecho sólido esparcido en cada esquina de nuestras ciudades y dispuesto a cagarnos algún día.
La molestia no es con los animales y menos con los callejeros. La indignación surge al ver individuos paseando a sus perros para que el animal inunde de mierda su camino, regale “sorpresas” y deje un “buen” aroma. La costumbre es vagar por las calles para que el animal pueda descargar sus necesidades fuera del hogar y sus amos eviten limpiar su mierda.
No podemos atribuirles culpa –obvio- a los caninos, menos cuando muchos irresponsables enseñan a sus mascotas a ensuciar en la calle; como si la vía pública fuera un basural, un baño o un espacio donde se pueda cagar. Las mascotas no tienen la culpa de tener dueños incapaces de asimilar todas las responsabilidades que conlleva un animal.
Por eso, si tienes un perrito que es tu regalón responsabilízate por sus acciones y no dejes que llene de mierda las calles.
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